Jueves 21 hrs. Casi en la esquina de Echeñique con Tobalaba, en La Reina, llegamos a La Copa Feliz. Una hermosa casona de campo, casi sacada de un libro de cuentos, con horno de barro, pérgola, terraza, sauces y olor a campo. ¡Era como no estar en Santiago!. Dejamos el auto en al amplio estacioanamiento interior y entramos a la casa, muy acogedora, limpia, ordenada y con amplio espacio entre mesa y mesa.
El aperitivo estuvo bien. El pisco sour, aunque un poco ácido, le faltó frío, pero contaba con un muy buen sabor. Lo acompañamos con pancitos amasados, muy ricos más pebre y chancho en piedra.
La carta es muy escaza, aunque cuenta con carnes, pollo y pescados, todo ofrecido al más puro estilo chileno. La carta de vinos es muy buena, diversa, aunque cara.
Esta vez el Asado a la chilena, servido en el típico brasero, estaba muy bueno. Justo para dos personas (no tres como dice la carta). Un trozo de lomo, entraña, tres chorizos, dos exquisitas chuletas de cerdo y papas cocidas, formaban un buen festín. La única excepción fueron las prietas, que aunque se notaban artesanales, abusaban de la cebolla. Todo esto acompañado de una buena porción de ensaladas verdes (lechuga, rúcula y repollo morado) y tomate con cebolla.
La plateada, el pesacdo y las chuletas de cordero, son otros de los paltos recomendados.
Los postres, típicos chilenos, para los amantes del mote con huesillo, papayas y tortas.
La atención es bastante básica. Personal joven, pero con poco conocimiento de la carta y con ausencia total de la mesa, durante la comida. Algo que sin duda, deberían mejorar.
En resumen,
Estacionamiento: amplio, interior
Comida: 6
Ambiente: 6
Atención: 4,5
Precio: $10.000 p/p
Nota Final: 5,5
Recomendable Restorant de comida Chilena. Vale la pena conocerlo.